Pensamiento creativo y resolución de problemas

Introducción

Cuando escuchamos la palabra “problema”, solemos pensar en algo negativo, difícil o incómodo. Pero para un emprendedor o una persona creativa, un problema es una oportunidad disfrazada.

👉 Cada producto, servicio o solución innovadora que conocemos nació porque alguien detectó un problema y decidió resolverlo.

En esta lección aprenderás qué es realmente un problema, cómo diferenciar un problema real de uno falso y cómo entrenar tu mente para identificar problemas a tu alrededor.


1. ¿Qué es un problema?

Un problema es la diferencia entre cómo están las cosas ahora y cómo te gustaría que fueran. Es una situación que necesita ser resuelta o mejorada.

✅ Un problema puede ser algo grande (el cambio climático) o pequeño (no encontrar tu llave por las mañanas).

👉 Ejemplo sencillo:

  • Situación actual: todos en tu clase pierden sus botellas.

  • Situación ideal: cada uno conserva su botella y no se confunde.

→ El problema: la falta de una forma clara de identificar las botellas.


2. Tipos de problemas

No todos los problemas son iguales. Entender su tipo ayuda a enfocarte mejor.

a) Problemas prácticos:
Necesitan una solución concreta y funcional.

👉 Ejemplo: encontrar una forma de cargar tu móvil sin enchufe.

b) Problemas sociales:
Afectan a un grupo de personas o a la comunidad.

👉 Ejemplo: falta de espacios verdes en tu barrio.

c) Problemas emocionales:
Relacionados con sentimientos, relaciones o autoestima.

👉 Ejemplo: los estudiantes se sienten excluidos en actividades grupales.

d) Problemas de conocimiento:
Surgen por falta de información o recursos educativos.

👉 Ejemplo: nadie sabe cómo usar una nueva tecnología en clase.


3. ¿Cómo identificar problemas?

Observa tu entorno:
Mira con atención lugares, personas, situaciones. Pregunta:

  • ¿Qué molesta a la gente?

  • ¿Qué causa frustración?

  • ¿Qué podría ser más fácil o rápido?

Escucha quejas y comentarios:
Las quejas son pistas valiosas. Donde la gente se queja, hay una necesidad no resuelta.

Vive la experiencia:
Ponte en el lugar del usuario, cliente o persona afectada. Experimenta lo que vive.

👉 Ejemplo: si quieres mejorar el transporte escolar, prueba viajar como los demás para entender qué pasa.

Pregunta “¿por qué?” muchas veces:
Detrás de un problema aparente puede haber uno más profundo.

👉 Ejemplo:

  • ¿Por qué pierden las botellas?

  • Porque todas son iguales.

  • ¿Por qué todas son iguales?

  • Porque compran las más baratas sin diseño.

→ Quizá el verdadero problema no es perder la botella, sino falta de personalización.


4. Diferenciar problema real de problema percibido

No todo lo que parece problema lo es. A veces solo es una incomodidad menor o una situación excepcional.

Claves para saber si es problema real:

  • ¿Ocurre con frecuencia?

  • ¿Afecta a varias personas?

  • ¿Provoca frustración, pérdida o daño?

  • ¿Alguien estaría dispuesto a pagar o esforzarse por resolverlo?

👉 Ejemplo:
Si solo una persona pierde su botella una vez al año, no es un problema real de mercado.
Si 30 personas pierden botellas cada semana, sí es un problema importante.


5. Casos reales de problemas bien identificados

WhatsApp: surgió del problema de no poder enviar mensajes gratis entre móviles en distintos países.

Uber: nació al notar que pedir taxi era lento y costoso.

TikTok: vio que los jóvenes querían expresarse en videos cortos y divertidos, pero no tenían plataformas fáciles para hacerlo.

👉 Todos empezaron viendo algo que no funcionaba bien o no existía.


6. Importancia de definir bien el problema

Un problema mal definido lleva a soluciones equivocadas.

👉 Ejemplo:

  • Mala definición: “Mi escuela es fea.”

  • Mejor definición: “No tenemos murales ni colores que alegren los pasillos.”

→ Si defines bien, será más fácil encontrar ideas creativas y prácticas.

Una buena definición del problema incluye:

  • Qué pasa

  • A quién afecta

  • Cuándo ocurre

  • Dónde ocurre

  • Por qué ocurre